
Es cierto que la mayoría de las personas consideran la innovación asociada a la tecnología (las famosas TIC), pero bien es cierto que la innovación puede tener otras formas de plantearse.
En principio, innovar se puede definir como algo totalmente nuevo, inventar. Pero innovar es también hacer algo que ya existe pero en un contexto diferente, de una nueva forma o con una nueva aplicación.
Considerando estos conceptos básicos, la innovación puede llevarse a cabo en cinco áreas: en el Producto, en el Servicio, en el Proceso, en la Gestión y en la Organización.
Para llevar esto adelante, las organizaciones tienen que crear las condiciones "ambientales" adecuadas dentro de sí para que el proceso de innovación se desencadene y se transforme en un motor que continuamente está funcionando.